Esta licorera no tiene por qué limitarse a una función puramente ornamental.

Puede incorporarse a un mueble bar doméstico y volver a utilizarse para
presentar una bebida en ocasiones especiales, reuniones o celebraciones.
También puede colocarse sobre una bandeja acompañada de vasos
apropiados, recuperando así el sentido original de este tipo de cristalería.
Antes de destinar cualquier pieza de segunda mano o de época al contacto
Esta licorera no tiene por qué limitarse a una función puramente ornamental.

Puede incorporarse a un mueble bar doméstico y volver a utilizarse para
presentar una bebida en ocasiones especiales, reuniones o celebraciones.
También puede colocarse sobre una bandeja acompañada de vasos
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Licorera de cristal con cuello de plata y tapón tallado

Precio regular €44,98
Precio de venta €44,98 Precio regular €90,00
Precio unitario
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9,5 cm de ancho × 9,5 cm de fondo × 23 cm de alto.
Funcional o decorativo
Used
Cristal y cuello de plata
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Esta licorera no tiene por qué limitarse a una función puramente ornamental.

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Licorera de cristal con cuello de plata y tapón tallado

Licorera de cristal con cuello de plata y tapón tallado – 23 cm

Esta licorera de cristal con cuello de plata combina una función tradicional muy concreta con una presencia decorativa que permite disfrutar de la pieza tanto en uso como formando parte de una colección de cristalería.

Presenta un cuerpo de cristal de líneas geométricas, con una silueta prácticamente cuadrangular y esquinas marcadas. En la zona superior incorpora un cuello de plata, que crea un elegante contraste entre la transparencia del cristal y el brillo del metal. Se completa con un llamativo tapón de cristal tallado, de volumen considerable y trabajado con múltiples facetas y líneas.

Sus medidas son 9,5 × 9,5 × H23 cm, unas proporciones contenidas que permiten colocarla fácilmente en un mueble bar, una bandeja de servicio, una vitrina o un aparador.

Además de su valor decorativo, conserva la función propia de una licorera y puede volver a utilizarse para servir y presentar bebidas, siempre que se realice previamente la limpieza adecuada para uso alimentario y se compruebe el correcto estado interior de la pieza.

¿Para qué sirve una licorera?

La licorera es un recipiente destinado tradicionalmente a guardar, presentar y servir bebidas, especialmente licores y determinadas bebidas espirituosas.

A diferencia de la botella comercial, la licorera forma parte del servicio de mesa o del mueble bar. La bebida se trasvasa desde su envase original a la licorera para ofrecer una presentación más cuidada en el momento de servirla.

Este tipo de recipiente tuvo una importante presencia en salones, comedores y muebles bar, donde las licoreras podían acompañarse de vasos o copas y formar parte visible de la cristalería doméstica.

El tapón cumple también una función práctica: permite cerrar el recipiente entre servicios. En este ejemplar, además, se convierte en uno de sus principales elementos ornamentales gracias a su tamaño y al trabajo realizado sobre el cristal.

Un cuerpo de cristal de líneas geométricas

A diferencia de las licoreras de silueta redondeada, esta pieza presenta un cuerpo compacto y geométrico.

La base y las paredes configuran una forma aproximadamente cuadrangular, mientras que la zona superior se estrecha mediante hombros inclinados que conducen hacia el cuello.

El grosor visual del cristal se aprecia especialmente en las esquinas y aristas. La incidencia de la luz sobre estas superficies genera reflejos que cambian según el ángulo desde el que se contemple la pieza.

Sobre algunas de sus caras aparecen también delicados motivos decorativos grabados en el cristal, mucho más sutiles que el trabajo geométrico del tapón.

El resultado es una licorera donde la ornamentación no depende de un único recurso: intervienen la propia forma del cuerpo, el grabado, el metal del cuello y el cristal tallado del cierre.

Cuello de plata

Uno de los elementos que mejor define esta licorera es su cuello de plata.

La pieza metálica rodea completamente la boca y presenta una terminación ensanchada en la parte superior. Su acabado crea una transición visual entre el cuerpo transparente y el tapón.

En este tipo de objetos, la incorporación de plata no responde únicamente a una cuestión ornamental. Los montajes metálicos se utilizaban también como elementos de terminación alrededor de bocas y cuellos, proporcionando al conjunto un acabado más elaborado.

Visualmente, el contraste funciona especialmente bien: cristal incoloro, reflejos metálicos y un tapón transparente de talla marcada.

Tapón de cristal tallado

El tapón de cristal merece una atención especial.

Presenta una forma robusta, aproximadamente rectangular, con numerosos cortes, estrías y facetas. Su superficie está trabajada para producir reflejos muy diferentes a los del cuerpo de la licorera.

En su parte inferior incorpora el vástago que se introduce en el cuello del recipiente. Las fotografías permiten observar tanto la licorera cerrada como el tapón separado, mostrando claramente la configuración de ambas partes.

Más allá de cerrar el recipiente, el tapón actúa como remate visual. Su volumen proporciona altura al conjunto y hace que la pieza resulte reconocible incluso a distancia.

Una pieza que puede volver a cumplir su función

Esta licorera no tiene por qué limitarse a una función puramente ornamental.

Puede incorporarse a un mueble bar doméstico y volver a utilizarse para presentar una bebida en ocasiones especiales, reuniones o celebraciones. También puede colocarse sobre una bandeja acompañada de vasos apropiados, recuperando así el sentido original de este tipo de cristalería.

Antes de destinar cualquier pieza de segunda mano o de época al contacto con bebidas, es recomendable limpiar cuidadosamente el interior y comprobar su estado, así como asegurarse de que no existan deterioros que desaconsejen el uso alimentario.

Para quienes prefieran conservarla exclusivamente como objeto decorativo, funciona igualmente bien en vitrinas, aparadores, muebles bar y composiciones de cristalería.

Decoración y coleccionismo

Incluso vacía, la licorera posee suficiente presencia para utilizarse como objeto decorativo.

Su cristal transparente hace que responda especialmente bien a la iluminación. Cerca de una fuente de luz, las aristas del cuerpo y las múltiples facetas del tapón generan pequeños reflejos, mientras que el cuello de plata introduce un brillo diferente.

Puede combinarse con otras licoreras de distintas formas y alturas para crear una colección, o exponerse individualmente junto a copas, bandejas y otros elementos relacionados con el servicio de bebidas.

Sus 23 cm de altura permiten que destaque sin necesitar demasiado espacio.

Un objeto vinculado al ritual de servir

Parte del atractivo actual de las licoreras está precisamente en recuperar una forma de presentación diferente a la botella comercial.

Trasvasar una bebida a una licorera, disponer los vasos y servir directamente desde ella convierte un gesto cotidiano en una presentación más cuidada. Esa es precisamente la razón por la que este tipo de piezas puede seguir teniendo sentido hoy.

En este ejemplar, la combinación de cristal, plata, decoración grabada y tapón tallado hace que pueda permanecer a la vista incluso cuando no está siendo utilizada.

Características

  • Tipo: licorera
  • Material principal: cristal
  • Cuello: plata
  • Forma del cuerpo: geométrica, de sección aproximadamente cuadrangular
  • Tapón: cristal tallado
  • Decoración: motivos grabados sobre el cristal
  • Cierre: tapón independiente con vástago
  • Medidas: 9,5 × 9,5 × H23 cm
  • Función original: contener, presentar y servir bebidas
  • Uso actual: funcional o decorativo
  • Ubicaciones recomendadas: mueble bar, aparador, vitrina, comedor o bandeja de servicio
  • Interés decorativo: contraste entre cristal transparente, plata y tapón facetado

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente esta pieza?

Es una licorera de cristal con cuello de plata y tapón de cristal tallado, concebida para contener y servir bebidas.

¿Cuáles son sus medidas?

Mide 9,5 cm de ancho × 9,5 cm de fondo × 23 cm de alto.

¿Para qué se utilizaban las licoreras?

Tradicionalmente se utilizaban para trasvasar, presentar y servir licores y otras bebidas espirituosas de una manera más cuidada que desde su botella comercial.

¿Se puede utilizar actualmente?

Puede recuperar su función como licorera, siempre que antes del uso alimentario se realice una limpieza adecuada y una comprobación del estado interior y del cierre.

¿El tapón está incluido?

Sí. La pieza conserva su tapón de cristal tallado, que aparece tanto colocado como separado de la licorera en las fotografías.

¿Qué tiene de especial el tapón?

Su diseño es especialmente llamativo por su volumen y por las numerosas facetas y estrías talladas en el cristal, que producen diferentes reflejos.

¿El cuello es de plata?

Sí, según la información facilitada, la licorera incorpora cuello de plata, que contrasta con el cuerpo transparente.

¿Tiene decoración en el cuerpo?

Sí. En las fotografías pueden apreciarse pequeños motivos decorativos grabados sobre algunas zonas del cristal.

¿También puede utilizarse simplemente como decoración?

Sí. Su diseño permite utilizarla como pieza decorativa en una vitrina, aparador o mueble bar, tanto sola como formando parte de una colección de cristalería.

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